Cuando salí de mi último trabajo corporativo como Director de Marketing en Jamestown, me encontré en ese limbo que todo emprendedor conoce: tenía las ganas, el conocimiento y la visión, pero no tenía clientes. Estaba montando mi agencia, Soy Balbo, y para mantener el flujo mientras la rueda empezaba a girar, me puse a trabajar como conductor de Uber durante cuatro meses. Sin darme cuenta, ahí también empecé a entender algo que hoy define gran parte de mi enfoque social first: la gente conecta más rápido con lo humano que con cualquier discurso perfecto de marca.
Manejaba por Bogotá y a todo el que se subía al carro le paraba la oreja. Les hablaba de negocios, de marcas y, por supuesto, les decía que tenía una agencia de marketing digital.
Un día se subió una muchacha apurada. Me preguntó si se podía cambiar los tacones en el asiento de adelante, le dije que claro, que fresca. Empezamos a hablar, le eché mi cuento de la agencia y ella me dijo: “Oye, mi hermano está buscando justamente una agencia para su negocio”.
Ese viaje de Uber me trajo a mi primer cliente formal: Juan Graterol y su marca, Season Medical. Un cliente que hoy en día es sumamente importante para mí porque creyeron en mi visión cuando solo tenía mi cerebro y una laptop.
Pero al principio, las cosas no funcionaban como queríamos y yo estaba frustrado.
La frustración del contenido acartonado
Juan Graterol y su equipo salía en sus videos, hablaba de su labor de acompañar médicos y explicaba sus servicios. Tenía la disposición de grabar, pero el contenido simplemente no enganchaba. Los reels se quedaban estancados en 150 vistas, nadie comentaba, nadie interactuaba y el feed parecía el de cualquier clínica sobria y aburrida de internet.
Me sentía de manos atadas. Un día me senté con mi equipo y dije: “No más. A esto hay que darle una solución real ya. El problema es que estamos creando contenido para vender y no para conectar. Tenemos que cambiar el chip al enfoque social first”.
¿Qué significa social first? Significa entender que las redes sociales son para socializar, no para empujar folletos de ventas. Es crear contenido diseñado específicamente para el comportamiento de la gente en plataformas móviles: rápido, entretenido, nativo, humano y, sobre todo, que use el humor o la empatía antes de pedir la tarjeta de crédito.
De 150 a 1.200 vistas: El poder de dejar de vender
Hicimos el cambio. Dejamos atrás la mariquera del tecnicismo médico pesado y empezamos a combinar la labor profesional de Juan con situaciones jocosas de la vida real, mitos de salud explicados con humor y contenido donde la gente pudiera verse reflejada.
La respuesta del comportamiento de compra y de consumo de su audiencia fue inmediata. Pasamos de un promedio de 150 vistas por reel a superar las 1.200 vistas constantes en el primer mes de implementación. Y lo más sabroso de todo: la gente empezó a comentar de verdad.
Pasamos de un feed fantasma a tener comentarios reales de la comunidad como:
- “Coño Juan; te lo Dijo una Farmacéutica de la ULA… Entonces, corre por que es verdad…”
- “Buenísimo!! Ya vengo 🏃🏃🏃”
- “Corrale primo. 🤭”
- “Excelente video. 👏👏😂”
Las métricas oficiales de nuestra cuenta de Instagram (las que le compartí a Juan de mayo de 2026) no mienten. El reporte de rendimiento de ese mes de transición demostró un crecimiento brutal en la cuenta de negocio:
- Visualizaciones: Alcanzamos las 5,5 mil reproducciones, subiendo un 47.5%.
- Alcance: Tocamos 1.3K cuentas (+31.1%), y lo mejor de todo: el 53.9% de ese alcance provino de no seguidores. Eso es alcance orgánico puro.
- Interacciones con el contenido: Subieron a 319 interacciones, un incremento masivo del 131.2%, con un 77% viniendo de sus propios seguidores fieles y un 23% de gente nueva.
- Seguidores: Tuvimos un crecimiento del 112.5% con cero personas dejando de seguir la cuenta.
MÉTRICAS REPORTADAS (MAYODE 2026)
Visualizaciones: 5.5K ──► [+47.5%]
Alcance total: 1.3K ──► [+31.1% (53.9% no seguidores)]
Interacciones: 319 ──► [+131.2%]
Seguidores: +17 ──► [+112.5% (0% bajas)]
El mismo Juan me lo resumió en un mensaje de WhatsApp que me dio toda la razón: “De una, pensemos qué hacer que tenga algo jocoso junto a la labor que hacemos. Creo que lo sobrio y la venta directa no jala tanto”.
Cuando tu cliente entiende que el aburrimiento no vende, ya estás del otro lado.
¿Por qué el enfoque social first hackea el cerebro del consumidor?
Desde la psicología del consumidor, esto funciona porque reduce la resistencia cognitiva. El cerebro humano (específicamente el Sistema 1 de Kahneman) entra a Instagram o TikTok buscando dopamina rápida: un meme, una historia, un chisme o un video que lo haga reír. El cerebro está en modo recreativo.
Si en medio de ese scroll tu marca aparece con un video frío y corporativo diciendo «somos especialistas con 20 años de experiencia, agenda tu cita», el cerebro siente que un vendedor ambulante se metió a su fiesta de cumpleaños. Lo rechaza de inmediato.
En cambio, cuando aplicas una estrategia social first:
- Enganchas al Sistema 1: Usas una situación jocosa o un gancho nativo para que el usuario se detenga y se ría.
- Entras sin barreras: Al usar el humor o una historia humana, el cerebro baja la guardia y no detecta «peligro de venta».
- Posicionas con autoridad: Una vez que lograste que te prestaran atención, cuelas el mensaje profesional. El cliente aprende de ti divirtiéndose, y cuando necesite un servicio de insumos médicos, el primer nombre que le va a venir a la cabeza va a ser el de Juan.
La gente le compra a personas en las que confía. Y es imposible confiar en un logo gris que solo publica flyers los viernes en la tarde.
Deja la mariquera y sal en tus videos
Muchos dueños de negocio le tienen pánico a la cámara o creen que su marca debe verse «seria e intocable» para generar estatus. Esa mentalidad de los años 90 te está costando dinero.
En el mercado actual, la sobriedad excesiva se confunde con falta de personalidad. Si tu contenido parece una plantilla comprada en internet, tu marca es perfectamente reemplazable.
Para aplicar social first no necesitas ser un actor de Hollywood ni convertir tu negocio en un circo. Necesitas mostrar los procesos, la labor real de tu equipo, tus opiniones sobre el sector y, sobre todo, no tenerle miedo a sonar humano.
En Soy Balbo ayudamos a marcas como Season Medical a perder el miedo a la autenticidad. No diseñamos contenido de relleno para que tu feed se vea «bonito» mientras tus ventas se caen; diseñamos narrativas humanas que la gente de verdad quiere consumir.
¿Quieres dejar de publicar para el fantasma del algoritmo y empezar a conectar con clientes reales? Escríbenos. Vamos a hablar claro, como panas, pero con la estrategia que tu marca se merece.